Los cactus son plantas de culto. Se consideran poco exigentes y muy fáciles de cuidar.
Dedicándoles solo un poco de atención serán felices en nuestros hogares.

Tienen un sistema de raíces poco profundo y sus hojas se han transformado en espinas, lo que limita la evaporación y la pérdida de agua.
Gracias a tal construcción, los cactus pueden crecer incluso en el ambiente más hostil.

Lo más importante a lo que debemos prestarle atención es a un riego correcto y no demasiado abundante. Del exceso de humedad, los cactus mueren fácilmente (99% de casos de la muerte de un cactus- si si, a todos nos ha pasado). Recomendamos regarlos más o menos cada 15 días verificando siempre si tierra esta totalmente seca.

Muchos nos preguntais sobre la floración. La condición básica para la floración es proporcionar a las plantas un período de hibernación en invierno. En octubre o noviembre tenéis que dejar de regarlos. En primavera, el cactus vuelve a la posición soleada. En marzo y abril, la planta solo debe rociarse por la noche. El riego comienza en mayo.

Con un poco de suerte, tu cactus sacara flores 🙂